Sé un artesano con tus retos

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Ya hemos avanzado bastante, hemos sido capaces de identificar los retos que nos motivan. En anteriores posts revisamos algunas claves importantes para conseguirlo. Pero ahora toca concretarlo…es la fase que yo llamo, la del artesano.

Para que visualicéis lo que a continuación os explicaré, imaginad un alfarero. Sí, un alfarero. Aquél oficio en el que un señor masajea un trozo de barro y, poco a poco, con paciencia, le va dando forma. Bien, pues toca trabajar esa masa de barro para que convierta en la meta que os habéis marcado. Vamos allá.

tus retos

Primero, tiene que ser un reto que sea ilusionante. Puede parecer obvio pero tenéis que sentir un gusanillo de emoción al pensar en él. Si no es así, será una señal clara que hemos de releer los 2 primeros posts y explorar un poco más, con la brújula.

Segundo, es importante que sea realista. Puede parecer otra obviedad, pero a menudo escucho retos que fallan en este punto. Por ejemplo, puede ser muy ilusionante dar una vuelta al mundo, incluso se puede conseguir – un gran amigo mío, lo hizo – pero conviene ser consciente de los impedimentos que tendremos y que, probablemente, no dependan de nosotros…la familia, el trabajo, etc. Sé muy sincero contigo mismo y no peques por exceso.

Seguimos. Es fundamental ser muy concreto. Evita ser difuso o te marques objetivos intangibles. Por ejemplo, “este año quiero ser feliz”…o “recuperar el amor”, etc. No. Y mil veces…No. Te recomiendo que seas, incluso especialmente radical. Puede parecer que ya cumples si dices “hacer un viaje al Caribe”. Pues no. Has de ser mucho más concreto. “Irme 15 días de vacaciones a Santo Domingo en el mes de julio”. Ahora sí creo que sabes por donde voy.

Todavía hay más. Y es una recomendación. Quizá te parezca una tontería pero, hazme caso y cúmplelo. ¿A qué me refiero?. Pues algo muy sencillo: simplemente escribe los objetivos que te hayas marcado en un papel. Cuando lo hayas hecho, lo guardas en un cajón y durante unos días…no lo abras. Cuando lo hagas comprobarás algunas cosas curiosas. Tendrás una perspectiva más amplia…tu mirada será más objetiva y te ayudará a valorar si has seguido las sugerencias que te he detallado. Y eso es mucho. Además el hecho de escribirlo te obliga a ponerle palabras y ese es un esfuerzo que tendrá su recompensa…quizá descubras que quieres replantearte tus retos. O sencillamente que te has equivocado, o que necesitas concretarlos más, o…que realmente no te hacen verdadera ilusión.

Acabo volviendo al título de este artículo “Sé un artesano con tus retos”. Acaricia, masajea, define, concreta, da forma a tus retos. Cuando veas este vídeo, te sugiero que lo hagas imaginado la metáfora del alfarero…en la que tus objetivos serán algo conseguible si les das forma:

 

En el próximo post, explicaré algunas claves para conseguir retos importantes pero que no son gratos. Por ejemplo, dejar de fumar.

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