Oh, mis retos… ¿Por qué fracasaba?

retos

Cada noche de fin de año, escribíamos en un papelito los retos que nos marcábamos para el año a punto de estrenar, lo doblábamos y metíamos entre las páginas de un libro de la estantería (siempre era el mismo libro). Cuando llegaba el siguiente 31 de diciembre, recuperábamos el papelito – que no habíamos vuelto a mirar en todo el año – y reíamos mientras releíamos lo que habíamos escrito y volvíamos a escribir los objetivos del nuevo año. Brindábamos y compartíamos los papelitos de cada uno. Detrás de la broma, había la voluntad verdadera de conseguir los retos que nos planteábamos. Una noche – mientras picaba trocitos de turrón –  me di cuenta que, uno de los retos que yo ponía el primero de la lista, lo repetía cada año…y que nunca lo cumplía. Necesité un tiempo para darme cuenta porqué ocurría. Y la revelación me llegó un luminoso día de junio. Estaba dando una charla a unos vendedores,  el instante “mágico” que me regaló la respuesta fue gracias a uno de los comerciales…. ¿Cómo ocurrió?.

Cuando estaba detallando los premios por conseguir los objetivos de negocio, uno de los vendedores dijo en voz alta:

–          Bah, yo ya he estado en Roma (el primer premio era un viaje a esta ciudad)

Y como un rayo, me llegó la respuesta. La respuesta a porqué no cumplía aquél maldito reto… ¡Porque no me motivaba!.

Exacto amigos, ahí radicaba una clave fundamental. Me explicaré mejor….

Ese reto escurridizo era correr una maratón. Gracias al rayo de la inspiración me di cuenta que era muy sencillo…realmente no me excitaba conseguir ese objetivo. Pero me percaté de algo más. La razón por la que yo escribía en aquél papelito “correr una maratón” era simplemente porque tenía un par de buenos amigos que corrían y se lo pasaban muy bien, hasta el punto que incluso llegaron a contagiarme las ganas apuntarme a sus competiciones. Pero, siendo sincero conmigo mismo,  a mí no me motivaba. Y esta es una clave decisiva: es fundamental escoger con acierto los retos que uno se plantea. Si lo meditáis con detenimiento…los retos que os marcáis…¿realmente os motivan?, ¿os hacen verdadera ilusión?. Atención son preguntas que son muy importantes y que, a menudo, la gente no lo piensa profundamente. No siempre es fácil saber qué retos hemos de ponernos…incluso me atrevería a afirmar que es muy difícil. Y eso me lleva a compartir una reflexión más. ¿Cómo conocer la verdadera meta que nos motiva?. Y no es una pregunta trivial, al contrario, es algo que hay que meditar con profundidad.

Os aseguro que es una brújula que puede ayudaros mucho pero que, desgraciadamente, no utilizamos casi nunca. Ah, y eso una brújula que llevamos todos encima siempre, vayamos donde vayamos.  ¿Queréis saber qué misteriosa brújula es esa? Sé que os sorprenderé. Y os diré que, en las charlas de motivación que doy, es uno de los temas que más reflexión y comentarios generan. La respuesta en el siguiente artículo. Sí, estoy convencido que os  sorprenderá y – me atrevo –  os gustará.

Sólo tenéis una forma de averiguarlo, je je.

Ah, casi me olvido: este es el primer post sobre motivación y cómo conseguir los objetivos que nos ponemos. Os prometo que descubriréis muchas claves y técnicas especialmente efectivas.

Acabo, mi actividad profesional en la empresa privada, me ha obligado (y obliga) a motivar a equipos comerciales a que consigan los retos. Cientos y cientos de sesiones con vendedores me han permitido aprender cómo activar y poner en acción a miles de vendedores. Es decir, los artículos que leeréis están basados en el mundo real y competitivo de la empresa.

¡No olvidéis que la respuesta a la misteriosa brújula la encontraréis en el siguiente artículo!.

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